Tu emprendimiento no es un trabajo

Cualquiera creería que con más de diez años trabajando en equipos de programación y desarrollo de productos el tema de “trabajo en equipo” ya estaba más que controlado.

Pero emprender te enseña que no todo es acordar que lenguaje, funciones y frameworks se usarán; no… al emprender tienes que hacer equipo CON TODOS hasta con los del camión de la basura para que se lleven todas las bolsas y no pierdas tiempo viendo si los persigues o la guardas hasta dentro de dos días más (true story…). Tu día a día se vuelve tu emprendimiento también.

¿Han escuchado o leído esa frase que dice: Tu vida es el proyecto más importante? Pues nunca me había quedado tan claro, lo gracioso es que, en realidad, no es un “veinte” que cae inmediatamente.

La primera etapa de emprender es emocionante, todo es de subida, proyectos nuevos, conocer clientes, la adrenalina del nuevo camino, etc… pero si crees que eso será una constante, entonces no estás listo para el 90% de lo que realmente será tu emprendimiento.

Emprender no solo son reuniones de networking ofreciendo tus servicios o productos, ni diseñar funcionalidades nuevas, o pasar horas programando con el equipo, o validar issues; emprender es una jornada 24/7, sí, desde que te levantas, o aun antes, desde ese momento donde antes de pegar la cabeza a la almohada comienzas a planear tu siguiente día, tu siguiente movimiento.

Al principio sientes como si esto fuera una prueba de velocidad de 100 metros, el más veloz en cruzar la meta gana; pero al pasar algún tiempo uno se va a dando cuenta que esto es más como una carrera de fondo, resistir, ser paciente y aguardar, son igual de importante que ser veloz, y la meta se vuelven puntos del camino que atravesarás mas de una vez, y a veces, no.

El cambio constante será lo cotidiano ¿por qué? porque debes aprender a que este no afecte tus metas, recuerda, ahora es tu aventura fuera del “godinato” aquí, quizá, las cosas no sean tan seguras o rutinarias, pero precisamente, eso es lo importante, tu opción a fallar se reduce; pero cuando suceda entenderás que tener errores no es malo, siempre que aprendas de ellos, y que compartir las ideas y pedir opiniones y consejos es mucho mejor que guardarlas bajo llave.

Emprender es saber que tu círculo de amigos cambiara, solo se quedarán aquellos que quieran, aquellos que, aunque les extrañe tu nuevo ritmo, querrán seguir estando contigo en el camino. Llegarán nuevas personas a tu vida que te retarán, te probarán para ver si puedes “entrar”, permanecer y ofrecer algo nuevo, algunos se volverán tus amigos, otros tus mentores y unos pocos ambas cosas.

El tiempo te mostrará que emprender no es solo cuestión de la técnica perfecta o de usar la mejor tecnología, sino que también, es cuestión de emoción, de saber transmitir y despertar sorpresa, satisfacción y empatía en tus clientes y usuarios por medio de tus productos o servicios.

Emprender te enseñará que debes ser sencillo, no decir de más y ser consciente con lo que puedes y no puedes, al momento, lograr.

Tu emprendimiento tendrá un nombre, un logo, un slogan, pero todo esto no será nada si tu no lo crees primero. Emprender no es un trabajo… es ser quién realmente quieres ser, la versión liberada de los esquemas de otros. Tu emprendimiento no es un trabajo, no es un empleo… eres tú.

Juana Martínez – CEO Innova Analytics